Coronavirus y cuarentena… Superarlo en pareja, ¿es posible?

Tanto abogados como terapeutas de pareja estamos acostumbrados a detectar una subida en la demanda de divorcios o terapia tras la época vacacional de verano, ¿sabes por qué?

Porque muchas parejas se resienten al pasar tantos días juntos. Es la realidad. Como ocurre en la parcela individual, los hábitos disfuncionales de la rutina diaria hacen mella también en la parcela sentimental. La saturación de obligaciones y presiones diarias dejan a un lado aspectos tan importantes como el ocio de calidad juntos, la mejora de las habilidades comunicativas, el erotismo, la diversión en pareja, la intimidad… aspectos que acaban resintiéndose y cuyas consecuencias ven la luz cuando la pareja se ve “obligada” a pasar cierto tiempo juntos.

Las disputas se intensifican, la falta de coordinación u organización se agrava, la disminución del deseo se hace patente, e incluso el aburrimiento o la apatía pueden llegar a hacer acto de presencia. Y esto, amigas, suele suponer un verdadero shock.

Cuando el ruido de la rutina se apaga. Cuando te quedas a solas con tu pareja sin más obligación que la de pasarlo bien. Cuando os encontráis el uno frente al otro sin distracciones. Es cuando os miráis a los ojos y pensáis: “¿qué nos ha pasado?”. Aunque la pregunta, más bien sería: “¿qué hemos estado haciendo todo este tiempo?”. Una pista: de todo menos cuidar tu relación.

Y esto es lo que está pasando en muchos hogares ahora mismo, pero multiplicado por 100. Porque en vacaciones el ambiente fluye para que la situación sea más distendida… pero ahora, ahora… Lo único que fluye en casa es la tensión, la preocupación, el agobio y la ansiedad.

¿Cómo superar esta crisis sin divorciarte en el intento?

Asumid la gravedad de los hechos

Y no me refiero al Coronavirus, al confinamiento, o a los ERTE. Me refiero a vuestra relación. Haced análisis del estado en el que realmente se encuentra vuestra relación después del tiempo que lleváis juntos. Podéis hacerlo de la siguiente manera:

De forma individual, anotad cada uno en un papel o libreta qué cosas de vuestra relación os gustaría mejorar. Pero, ¡ojo! Esto no es una oportunidad de lanzar dardos envenenados.

Evita frases del tipo: “Que deje de ser tan egoísta”, “Que sea más consideradx conmigo”, “Que se implique más en casa y con los niños”, “Que él/ella me escuche más”…

Busca frases neutras, que hablen de la relación, o en su defecto, habla desde tu perspectiva. Por ejemplo: “Me gustaría que pudiéramos pasar más tiempo juntos a solas”, “A veces me siento poco escuchada”, “Me sentiría mejor si el reparto de las tareas en casa estuviese más equilibrado”…

Con este ejercicio tratamos de poner sobre la mesa posibles problemas que podamos sentir que nuestra relación manifiesta, no de buscar culpables. Recuerda, sois un equipo unido contra las dificultades, no enemigos que luchan entre sí.

Una vez estén elaboradas ambas listas, deberéis ponerlas en común. Pero con algunas normas.

  • Pactar un tiempo para que hable cada uno, por ejemplo, 7 minutos. Poned el cronómetro. Pasados esos minutos, le tocará hablar al otro para exponer su lista. Hacedlo así hasta que terminéis de leer la lista.
  • Prohibido interrumpir mientras nuestra pareja nos expresa sus emociones
  • Mostrar apertura a las emociones y pensamientos del otro, no tomarnos sus sugerencias como ataques personales
  • Mantener un tono de voz calmado y una buena energía. Podemos debatir con nuestra pareja sin dejar de mostrar cariño o amor

Es tiempo de creatividad

Bien. Habéis hecho un análisis individual de los aspectos que os gustaría mejorar de vuestra relación… ¿y ahora qué?

Lluvia de ideas.

Sí, como lees. El brainstorming no solo tiene beneficios en el ámbito laboral o escolar, también tiene sus beneficios a nivel emocional.

Para cada sugerencia de la lista, haced una lluvia de ideas con las posibles soluciones. Recuerda que las normas siguen siendo las mismas: no culpar, no juzgar, no interrumpir. Es tiempo de practicar la tolerancia y la empatía. Os quedan muchos días juntos en casa y si no os tratáis con respeto y amor, difícil será sobrevivir a esta cuarentena sin salir heridos…

Todas las ideas son válidas. No tengas filtros. Vuelca en el papel todo aquello que se te ocurra, por locura que parezca.

¿Lo tenéis? Genial. Descartad aquellas que no estáis dispuestos a asumir bajo ningún concepto. Y quedaos con las más factibles. Tenéis por delante tres semanas para poner a prueba esas ideas. Elegid una de las soluciones de vuestra lluvia de ideas y llevadla a cabo durante unos días (los suficientes como para comprobar si os sentís cómodos con la solución). ¿Funciona? Estupendo. Seguid así y elegid otro de los problemas para poner en marcha una posible solución. ¿No funciona? Probad con otra solución de vuestra lluvia de ideas.

Se trata de que trabajéis como equipo para mejorar vuestra relación. Porque os queréis, porque vuestra pareja de vuestro esfuerzo, y tú mereces que tu pareja también se esfuerce por ti. Porque la relación merece que la cuidéis y le dediquéis tiempo y mimos. Porque si no queréis que la planta muera, hay que regarla.

No todo es negativo

Si ponemos el foco en lo negativo, lo único que veremos serán aspectos negativos: de la situación, de nuestra casa, de nuestra pareja, de nosotras mismas… Es aplicable a todas las áreas de tu vida.

Es recomendable y sano ser consciente de aquellos aspectos mejorables para poder trabajar en ellos y alcanzar un mayor nivel de bienestar, pero no podemos quedarnos atrapadas en el bucle de lo negativo, porque nos hundirá.

Tu relación, seguramente, está repleta de cosas positivas y bonitas. Tu pareja tiene más detalles buenos de los que ahora crees, si no, ¿por qué la elegiste?

Dedicad una tarde o una noche a la “nostalgia constructiva”. Abrid el ordenador y desempolvad las carpetas de viajes pasados, de la época en la que os conocisteis, de eventos a los que fuisteis juntos… y recreaos en ello. No para sentir que “el tiempo pasado siempre fue mejor” si no para abrir los ojos y ver “que contigo he sido la persona más feliz del mundo y puedo seguir siéndolo”. Hablad de todo lo que os enamoró el uno del otro cuando os conocisteis. De las emociones que os despertabais mutuamente. Qué bonito haber vivido tanto con una persona, ¿verdad?

Si te animas, escribe en una lista todo lo que te enamoró de tu pareja al principio (y viceversa) y tenedla siempre presente. En la nevera, en la mesita de noche… ¿El reto? ¡Seguir completándola! Es posible que hayáis cambiado, claro que sí, pero no necesariamente para mal. Las personas evolucionamos y los matices de nuestra personalidad evolucionan también. ¿Qué tiene ahora tu pareja que te hace sonreír? Intenta buscar esas cosas a lo largo del día, cada día una nueva, y añádela a esa lista. ¿Quién de los dos estará más atento a los detalles positivos?

Estas tres ideas son solamente tres pequeños recursos para que pongáis un poco de orden a vuestro caos actual. Pero hay mucho más.

Si sientes que esta crisis está afectando a tu relación más de lo debido, o que te está ayudando a plantearte aspectos que hasta ahora habían pasado desapercibido, pero no sabes cómo gestionarlos, es momento de pedir ayuda.

La terapia de pareja online puede ser vuestra aliada estas semanas. Además, recuerda que estoy ofreciendo condiciones especiales durante el confinamiento. Aprovecha este momento para reordenar tu vida, tus prioridades, tu relación. Podéis salir fortalecidos de esta, créeme.

info@anacruzpsicologia.es

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Ana Cruz

Psicóloga Sexóloga

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